miércoles, 30 de julio de 2008

Estadounidenses desconcertados por tiempos duros

Las casas se desvalorizan. Los costos de los pasajes aéreos, las universidades y la atención médica son prohibitivos. Los precios de la gasolina están por las nubes. La guerra contra el terrorismo y las ocupaciones de Irak y Afganistán parecen no tener fin.

 La convicción de los estadounidenses de que todo es posible y de que no necesitan de nadie se tambalea. Impotentes para cambiar el rumbo de las cosas, se desvanece la sensación de que son dueños de su destino y de que todo lo pueden a fuerza de valor y perseverancia.

 La misma campaña presidencial refleja un poco ese estado de cosas y los dos candidatos se esfuerzan por ofrecer una ilusión de orden y de esperanza. John McCain promete la seguridad que da la experiencia en tiempos inciertos. Barack Obama habla de un futuro promisorio y la gente acude masivamente a sus actos, gritando la consigna "Sí, se puede".

 Pero el estadounidense común parece abatido por la andanada de noticias negativas. Una nueva encuesta de The Associated Press-Ipsos indica que apenas un 17% opina que el país está bien encaminado.

 Un estudio de ABC News-Washington Post señala que sólo el 14% piensa que se avanza por la senda indicada.

 "Es algo que mete miedo", dijo Charles Truxal, un ejecutivo jubilado, de 64 años, de Rochester, Minnesota. "La gente piensa que las cosas van a mejorar, y no mejoran. Y uno termina encerrado en el sótano porque se avecinan tornados. Si uno lo piensa, tiene muy pocas posibilidades de cambiar las cosas".

 Basta mirar el pronóstico del tiempo, abrir la billetera o ver las noticias para deprimirse.

 Una serie de inundaciones causó enormes pérdidas en comunidades del centro del país. ¿Fueron producto del calentamiento global, ante el cual el hombre se siente indefenso, o un diluvio inusual al final de la primavera?

 A los afectados no les interesa demasiado la respuesta. Si no lo cree, pregúntele a algunos de los habitantes de Nueva Orleáns que sobrevivieron al huracán Katrina y ahora residen en una ciudad en la que, a mil días de la tragedia, sigue habiendo barrios deshabitados, algo que causa vergüenza entre la población e incredulidad en los visitantes.

 Igual que en el resto del mundo, los alimentos son cada vez más escasos y más caros como consecuencia del aumento del consumo en países como China e India y de los altos costos de los combustibles. El uso de maíz para producir combustible hace que disminuya la cantidad de tierra dedicada a producir alimentos. Los precios del arroz se han triplicado y algunos negocios comienzan a racionarlo.

 Los residentes de Washington y sus suburbios a menudo se quedan sin luz por prolongados períodos tras el paso de tormentas, no de terremotos ni por ataques terroristas. En California se pide a la gente que consuma menos agua en medio de una sequía.

 Si quiere alejarse de todos los problemas, difícilmente pueda ir al exterior. La debilidad del dólar hace que resulte muy caro viajar afuera del país. Para colmo, algunas aerolíneas ahora cobran por el equipaje.

 La televisión tampoco ofrece mucho escape. Una huelga de guionistas impidió la producción de programas nuevos durante varios meses. Y el diario al que uno está acostumbrado podría pronto ser una reliquia en esta era de la internet. Lo mismo que los negocios de videos ahora que la gente ve películas en línea o las recibe por correo.

 Siempre está el refugio del deporte, ¿verdad?

Hasta cierto punto. Dos leyendas del béisbol, Barry Bonds y Roger Clemens, fueron acusadas de usar sustancias prohibidas y se sospecha que varios árbitros de básquetbol se dejaron coimear.

 No es la primera vez que los estadounidenses sienten que han perdido el control.

 Horatio Alger, autor de novelas baratas en las que el protagonista se sobrepone a la adversidad y se hace rico y famoso, explotó ansiedades similares cuando Estados Unidos se encaminaba a ser una potencia industrial a fines del 1800.

 El historiador de la American University Allan J. Lichtman dice que Estados Unidos sorteó peores momentos, incluyendo la crisis económica acompañada de la toma de rehenes en Irán en 1980, la Guerra Fría, la Guerra de Corea y la persecución desenfrenada de comunistas a fines de la década de 1940, principios de la del 50. Todo esto sin mencionar la depresión de los años 30.

"Luego de todos estos períodos oscuros, siempre vino una época de optimismo, en la que el estadounidense recuperó la confianza", señaló Lichtman. "Desde ya, eso no quiere decir que volverá a suceder lo mismo".

 El electorado se está movilizando más que en otras ocasiones, decidido a buscar soluciones en una época de desasosiego, en la que la gente no cree que el gobierno ni el Congreso puedan resolver nada. El índice de popularidad del presidente George W. Bush ronda por el 30% y el del Congreso es más bajo todavía.

 ¿A qué se debe tanta vulnerabilidad? Después de todo, se sabe lo que hay que hacer para mejorar las cosas. O tal vez no, y estemos viendo como se desmoronan algunas nociones que considerábamos intocables.

lunes, 28 de julio de 2008

Olimpiadas Beijin 2008: Hablando de Raza y Deporte

Partamos del hecho que es una tarea difícil, porque la corrección política desconfía del tema... y con buenas razones.

Hace unos días, conversando con amigos, preguntamos: "¿Quién ganará los 100 metros en Pekín?". Y alguien contestó: "No sé quién, pero será negro."

"Racista", dijo un tercero, no sabemos si en broma o en serio.

"No soy racista, porque estoy destacando una característica positiva, en vez de negativa. No estoy diciendo, como algunos periodistas, “dos negros asaltaron a una pobre viejita en el mercado," replicó mi amigo.

Mi amigo sospechado de racista tiene razón en un punto: los mejores velocistas modernos son negros.

Para encontrar un atleta blanco con el oro en Juegos Olímpicos debemos remontarnos a Moscú 1980 y antes a Munich 1972. En Moscú ganó el británico Allan Wells (los atletas negros estadounidenses no participaron, debido al boicot), y en Munich el soviético Valeri Borzov.

Todos los demás campeones olímpicos, en la era moderna, así como los campeones mundiales desde 1983, han sido negros.

Pero en otro sentido, la observación de mi amigo sugiere cierto racismo, porque nunca se le habría ocurrido decir "no sé quién ganará los 100 metros de natación, pero será blanco".

¿Ven por qué es difícil hablar de raza y de deporte?

Hasta la explicación de estar refiriéndose a una "característica positiva" es discutible, porque muchos negros detectan en este supuesto elogio a su aptitud atlética una afinidad solapada con un viejo prejuicio racista: que el negro es atlético debido a su naturaleza "primitiva", de menor inteligencia.

Todo esto explica por qué uno de los temas más sabrosos del deporte apenas sea tocado por los especialistas.

La mayoría se refugia en la explicación convencional en la biología evolutiva: que las diferentes aptitudes están determinadas por las circunstancias culturales, económicas y sociales.

Esto explicaría por qué los negros de Estados Unidos sobresalen en baloncesto, fútbol americano y béisbol, por ejemplo.

Esto sugiere que la capacidad atlética de cada raza (o grupo étnico, porque algunos científicos creen que las razas no existen realmente, que son una elaboración cultural, sin sustento en la realidad) tiene un importante componente genético.

Aunque este enfoque también es criticado por quienes creen ver en él un tic racista, vale la pena explorar sus alcances.

¿Se puede decir que Powell, Bolt y Gay corran muy rápido por ser negros?

Pues no, ya que hay muchos negros lentos, y otros cuya capacidad atlética no está en la velocidad, sino en la resistencia.

Jon Entine, autor de un libro sobre el tema (Tabú: por qué los atletas negros dominan el deporte y por qué tenemos miedo de hablar de esto), aclara que los grandes velocistas son genéticamente originarios de Africa Occidental, mientras que los grandes atletas de Africa Oriental suelen ser fondistas.

Entine hace una precisión muy interesante: ningún atleta blanco, asiático o africano oriental ha bajado los 10 segundos en los 100 metros llanos. Todos los "sub10", 53 en total, son originarios de regiones de Africa Occidental.

También conviene señalar que no basta con nacer o provenir de un país de Africa Oriental, por ejemplo, para destacarse en las pruebas de fondo.

Una de las conclusiones que se pueden extraer, aplicando esta observación, es que los jamaiquinos son, en la velocidad, el equivalente de los kalenjin en el atletismo de fondo.

(¿Sabían ustedes que el canadiense Ben Johnson, el que trampeó en Seúl, es originario de Jamaica?)

El atletismo de Jamaica ha ganado en los juegos olímpicos de posguerra nada menos que siete medallas de oro, 24 de plata y 19 de bronce.

En los campeonatos mundiales del año pasado, en Osaka, el atletismo de Jamaica quedó en cuarto puesto, después de Estados Unidos, Rusia y Kenia.

Pero, un momento: los rusos, los del segundo puesto, ¿de qué raza son? La última vez que los vimos eran blancos... ¿Pero, importa esto?

¿No estamos, todos nosotros, exagerando con esto de las razas?

¿No exageran tanto los que dicen que todo es una cuestión social, como los que dicen que es una predisposición genética?

jueves, 10 de julio de 2008

La ley agrícola: una vergüenza internacional

La ley agrícola: una vergüenza internacional

Mientras muchos estábamos distraídos con otros temas, el Congreso estadounidense aprobó una Ley Agrícola que difícilmente podría ser peor: subsidia a los agricultores más ricos del país, perjudica a la mayoría de los consumidores, contamina el medio ambiente, no ayuda a reducir el hambre en el mundo y perjudica a los países latinoamericanos productores de alimentos.

Lo que es peor, la Ley Agrícola hace todas estas cosas -y más- en un momento en el que muchos productores agrícolas estadounidenses están teniendo ganancias récord gracias a los altos precios internacionales de las materias primas.

Todo esto sería difícil de entender si no fuera porque estamos en un año de elecciones. Pero el amplio respaldo ofrecido a esa legislación por la mayoría demócrata -incluyendo a la líder de la Cámara de Representantes Nancy Pelosi - y de 100 legisladores republicanos lograron que el Congreso invalidara un veto de la Casa Blanca por un amplio margen de 318 votos contra 106.

Además de los $5 mil millones que el gobierno norteamericano pagará directamente a agricultores que en muchos casos están ganando muy buen dinero, la nueva ley está repleta de dádivas propias de un año electoral, incluyendo $170 millones a la industria salmonera de la Costa Oeste,$ 93 millones en recortes impositivos a criadores de caballos de carrera de Kentucky, $260 millones de reducción impositiva a la industria maderera, y $15 millones para los productores de espárragos, que en el pasado no recibían estos subsidios.

''Es una desgracia nacional'', señaló Gary C. Hufbauer, ex funcionario de la Secretaría del Tesoro que se desempeña actualmente en el Peterson Institute for International Economics. ``Estamos en una época de prosperidad para muchos productores agrícolas estadounidenses. Si alguna vez hubo un momento adecuado para liberalizar la industria agrícola, es precisamente el actual''.

El candidato presidencial demócrata Barack Obama, dió su apoyo a la Ley Agrícola. Los partidarios de la ley señalan que la legislación prevé $209 mil millones para programas de nutrición, incluyendo fondos para bonos de comida para los pobres.

El candidato presidencial republicano John McCain, criticó la Ley Agrícola. Dijo que en un momento en que las materias primas han alcanzado un precio récord, los agricultores norteamericanos no necesitan subsidios gubernamentales.

Entre los peores efectos de la Ley Agrícola se cuentan:

-La ley perjudica a la mayoría de los consumidores estadounidenses al seguir subsidiando el etanol de maíz, que desvia el 25 por ciento de la produccion maicera a la producción de etanol subsidiado. Como resultado, los precios del maíz en el supermercado están aumentando, al igual que los precios de la carne de res y pollo, cuya alimentación es en base al maíz.

-Perjudica el medio ambiente, entre otras cosas porque en vez de eliminar las trabas a la importación de etanol de ázucar procedente de Brasil -que se produce de manera más eficaz, es más barato y menos contaminante -, la nueva ley conserva las barreras tarifarias que protegen a los productores estadounidenses de etanol de maíz.

- Perjudica a Latinoamérica, porque mantiene las barreras, tanto tarifarias como no tarifarias, para los productos agrícolas de la región. En vez de contribuir a la reducción de los precios del ázucar en Estados Unidos facilitando la importación de países centromericanos o del Caribe, la nueva Ley Agrícola mantiene los cupos de importación para proteger a los magnates azucareros de Palm Beach. Como resultado, los estadounidenses pagan mucho más que los precios internacionales por el ázucar que consumen.

- Está en abierta contradicción con la prédica oficial de Washington a favor del libre comercio (donde quedan los TLC?). Hasta ahora, Estados Unidos le decía a los productores agrícolas latinoamericanos: ''Nosotros vamos a reducir los subsidios agrícolas si la Unión Europea hace lo mismo''. Ahora, con este voto bipartidista, el Congreso le está diciendo al mundo que no le permitirá a ningún presidente de Estados Unidos que reduzca los subsidios agrícolas.

Mi opinión: el daño ya está hecho. Ahora, el presidente Bush debería hacer algo realmente audaz, que le ayudaría a dejar la presidencia en algo menos que un descrédito absoluto.

Tal como me dijo Hufbauer, del Peterson Institute, Bush debería anunciar después de las elecciones de noviembre la propuesta más ambiciosa que haya hecho Estados Unidos para reducir sus subsidios agrícolas a cambio de concesiones razonables de sus socios comerciales.

Esto no tendría ningún resultado inmediato, pero obligaría al próximo presidente estadounidense a ocuparse del tema y -tal vez- le daría al próximo gobierno una excusa para continuar con una política heredada de su antecesor. La alternativa, que es no hacer nada, será desastrosa para Estados Unidos, y desastrosa para el mundo.

*NOTA TOMADA DE DIARO EL NUEVO HERALD.

jueves, 3 de julio de 2008

Sana Envidia

El dia 2 de julio de 2008, no pasara desapercibido en la historia de Colombia, Latinoamerica y el Mundo. Ingrid Betancourt, tres norteamericanos y once soldados y policias vieron al libertad despues de años de secuestro en las selvas colombianas. Una historia con final feliz para los secuestrados, sus familias y un pais que clama por la paz.

Para las Farc, el rescate de estos secuestrados completa una seguidilla de eventos negativos que podrían enmarcarse bajo el título de 'El peor año de las Farc'.

La muerte de 'Manuel Marulanda', las operaciones contra 'Raúl Reyes' e 'Iván Ríos' y la desmovilización de 'Karina' fueron el preludio de esta liberación. Pero, sin duda, el regreso de Íngrid, los tres norteamericanos y los 11 integrantes de las Fuerzas Públicas es el golpe más fuerte en los 44 años de guerra de las Farc.

Lo dijo 'The Washington Post': "El rescate es el más serio golpe en los 44 años de guerra contra las Farc", y lo ratificó The New York Times: "El rescate marca la mayor victoria de Colombia en sus esfuerzos contra las Farc, que en las últimas 4 décadas se convirtieron en la principal amenaza".

Por eso, para el nuevo secretariado, liderado por 'Alfonso Cano', es un momento de debilidad que los podría llevar a pensar en la necesidad de buscar una negociación. "Las Farc no tienen más salidas que desmovilizar sus tropas y entregar a los demás secuestrados", añadió la senadora Gina Parody.

Pero no todos deben estar tan felices de estos sucesos. Supongo que Chavez, Morales, la diputada Cordoba entre muchos otros deben de estar muy dolidos por no ser ellos quienes se llevaron el triunfo del rescate y mas aun porque fue el presidente Alvaro Uribe quien junto a su equipo de asesores militares y civiles llevaron a cabo uno de los rescates mas precisos y exitosos y que sera motivo de analisis y estudio por los agentes de seguridad en todo el mundo.

Palabras de conciliacion, de esperanza y de compromiso por los que quedan aun secuestrados y tambien palabras muy claras en sus declaraciones que dio Ingrid Betancourt inclusive para los Presidente Chavez y Correa.

Confio en que estas palabras conciliatorias, de quien se ha convertido en un simbolo mundial de la paz, sea un medio para de una vez por todas sellar este mal paso en las relaciones bilaterales.

Grandes ensenanzas nos deja este pasaje de la historia de la cual fuimos todos testigos. Debo ser honesto que esta situacion me llego, al punto de tener que sentir una sana envidia por nuestros hermanos colombianos.

Bien por Colombia, bien por su gente, felicitaciones Presidente Uribe.

 

martes, 1 de julio de 2008

McCain en Colombia


John McCain se convierte hoy, una vez llegue a Cartagena, en el primer candidato a la presidencia de los Estados Unidos en la historia que visita a Colombia en un viaje de campaña. El protagonista de este viaje es, además, miembro del Partido Republicano, en la canasta de cuya administración actual, la de George W. Bush, el gobierno de Álvaro Uribe ha puesto desde su inicio todos sus huevos. De allí el acto de equilibrio que el presidente colombiano y su gabinete deben realizar durante esta visita, habida cuenta de la importancia que tienen las relaciones con Estados Unidos para el país.

Por notable que sea el huésped e inusitado su viaje, ambos son, a fin de cuentas, menos importantes que el resultado de las elecciones del 4 de noviembre en E.U. y que la evolución futura de las relaciones bilaterales. Por razones obvias: además de que solo entonces se sabrá con cuál presidente de Estados Unidos habrá de vérselas Colombia (el demócrata Barack Obama arranca en el partidor como el más opcionado), el Congreso de ese país estará de todos modos dominado por el partido rival del ilustre visitante.

El análisis del viaje tiene dos caras. Por una parte, la del interés y los objetivos que tiene el candidato para haber escogido a Colombia. Por otra, la del efecto que el viaje tendrá -dependiendo, en buena medida, de lo que haga o deje de hacer el gobierno colombiano- en la relación bilateral.

El Gobierno Colombiano, al más alto nivel, se verá con el candidato republicano. McCain se encontrará con el presidente Uribe y con su canciller, Fernando Araújo. Habrá rueda de prensa y reunión con empresarios estadounidenses. 

Se habla de enviar una señal al voto latino en E.U., cada día más importante. Por algo, Barack y McCain hablaron hace poco ante la influyente Asociación Nacional de Latinos Elegidos y Designados (Naleo). Pero un viaje como este poco influye en ese electorado allá, más preocupado por temas económicos locales o por la suerte de los inmigrantes ilegales. McCain fue el impulsor de la fallida reforma, que el Congreso no quiso aprobarle a Bush, y, en ese sentido, tiene credenciales suficientes sin necesidad de venir a la región. Al igual que Obama, proclama que América Latina será una prioridad en un gobierno suyo. Todos los candidatos en E.U. suelen decir lo mismo y casi nunca cumplen con esa promesa: Bush mismo es quizá la mejor muestra de ello.

Más plausible es que McCain, con este y otros viajes, esté siguiendo la senda de la agenda de seguridad, guerra contra el terrorismo y libre comercio de Bush. La versión republicana -que comparte plenamente el gobierno en Bogotá- es que Colombia es una de las pocas "success stories" (historias de éxito) en el frente que definió a la administración Bush. Ni en Irak, ni en Afganistán, dice ese guión, se encuentran resultados similares en la lucha contra el terrorismo. El viaje del candidato, que ya había visitado a Colombia en dos ocasiones como senador, tiende a enfatizar ese objetivo. Con un espaldarazo a uno de los pocos aliados incondicionales que le quedan a Washington en la región. Y la promoción, de paso, de la causa del TLC y el libre comercio (que lo diferencia del candidato demócrata) -y de la apreciable inversión estadounidense en el país, en especial en el ramo minero y energético-.

Más allá del debate sobre ese balance (hay bastantes más "resultados" en la lucha contra las Farc que contra las drogas, objetivo original del Plan Colombia), lo delicado de la visita es que el presidente Uribe y su gobierno comparten por entero esas ideas, tienen sobrados motivos para estar agradecidos con los republicanos y, en consecuencia, no les quedará fácil no mostrar su honda simpatía con quien encarna la continuidad en esta campaña electoral. Un error garrafal.

Ya le ha costado suficiente al país la "relación privilegiada" con la administración Bush como para no tomar las indispensables distancias frente a un candidato que, pese a su 'desmarque' del desprestigiado mandatario estadounidense, sería claro heredero de su administración. Más allá de que la ayuda del Plan Colombia haya servido en la lucha contrainsurgente, la triste suerte del TLC en un Congreso dominado por los demócratas es un poderoso argumento para demostrarlo. Sin hablar de la "soledad" de Colombia en una región dominada por intentos de todo tipo de marcar diferencias frente a Estados Unidos.

Esta visita debe servir para que el gobierno colombiano dé señales claras de que no va a seguir depositando todos sus huevos en la canasta republicana. Ojalá actúe como lo hará la propia embajada estadounidense: por ley, para la delegación, una cosa es un viaje de un senador y otra la visita de un candidato en campaña, hecho que la obliga a guardar el más estricto equilibrio. Un gesto que los demócratas no dejarían de notar y apreciar. Lo mejor sería que se concretara la posibilidad de que Obama también visite al país y el Presidente y su canciller se reúnan con él. Todo ello equilibraría las cargas y dejaría a Colombia en mejor posición ante la delicada labor diplomática que le espera después del 4 de noviembre, cuando se sepa quién ocupará la Oficina Oval de la Casa Blanca.